lunes, 25 de febrero de 2013

Hola cambios, adiós monotonía.

He estado demasiado tiempo sin dedicar un minuto a reflexionar un poco y preguntarme cómo están yendo las cosas. Me he limitado a vivir sin pensar, sin revisar decisiones, acciones ni sentimientos.
La necesidad de un drástico cambio en mi vida lleva bastante tiempo atormentando a mi fuerza de voluntad, pero lo cierto es que sí, ya va haciendo falta. Llevo varios meses siendo un poco egoísta, centrándome sólo en mí y en mi concepción de lo bueno y malo de cada persona, situación, o argumento. Podríamos estar hablando de rencor, injusticia, malas caras, odio, falso perdón, falsas sonrisas, falsos detalles...
La palabra "falso" aparece más de lo que me gustaría, detrás de todas esas cualidades que no debería desaprovechar. Analizar actitudes y que sólo salgan excusas, aunque poca excusa sale a la luz cuando hay poco que excuse tu comportamiento irracional.

Llegó la hora de echar rencores y personas fuera, si hoy no están ahí es porque así lo decidieron, y poco se puede hacer ante mentes aún más irracionales que la mía propia. Ya era hora que la paciencia se agotara, llevaba mucho tiempo en números rojos, racaneando esperanzas. Tocaba aceptar su fin y dejar de seguir alargando lo insalvable.

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