martes, 13 de noviembre de 2012
Y desde entonces te quiero, te adoro y te vuelvo a querer.
Me gustaría inventar un país contigo para que las palabras como patria o porvenir, bandera, nación, frontero, raza o destino tuvieran algún sentido para mí. Y que limite al este con mil amigos, al sur con tus pasiones y al oeste con el mar, al norte con los secretos que nunca te digo para gobernarlos de cerca si los quieres conquistar. Si tú también lo sientes, si a ti también te apetece, no lo pienses vámonos, ya somos dos. Que nuestra patria existe donde estemos tú y yo, que todo estará cerca si cerca estamos los dos.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Lo tomas o lo dejas, me jodes o me besas.
Lunes cuesta, martes imposible sin tu voz. He esquivado un tiro, me han rozado dos. Porque no existen tumbas de dos, porque el adiós se siente en vena. Amamos lo que perdimos, queremos lo que envenena, y así nunca nos salen las cuentas. Si el mundo está del revés habrá que buscar cordura y una pizca de locura para saber quererte más. Me haré una pequeña herida con sangre que abarca el mar, para dejar por escrito que no voy a abandonar y ponerle sangre al grito de los que aman sin poder amar.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Ley de vida, tal vez.
lunes, 17 de septiembre de 2012
¡MAREEEEEEEEEEAAA!
Pondremos el mantel, tu quédate a mi lado, a comernos el amanecer lo que quieran las manos, y de postre un Sol maldito que termine de volverme loco, que ya sabes que la Luna a mí siempre me sabe a poco.
Después de pasar la noche en tu agujero salgo del portal, y to'me importa un huevo, empiezo a escuchar un avispero, me vuelvo contigo y lo veo todo a colores, mi lápiz entiende de sucios amores.
No me hagas ni puto caso si paso a tu vera vendiendo fracaso como si fuera hierba buena, aunque las gitanas guapas no lo vendan más barato en el rastro donde curan la tristeza.
Erámos parte del mismo colchón hasta que juró "No queremos más que nadie pa' que no corra ni el aire entre tú y yo"
Ayer puse el Sol a remojo, quise volver a ser el perro verde, hoy tengo los ojitos rojos, estuve bailando con la mala suerte.
Quédate, hasta el día que lluevan pianos quédate, hasta que yo de mi brazo a retorcer, y fóllame como si esta noche me fuera a comer las estrellas una a una.
Ponte el moño apretao sirena, que se joda el viento, rompe las orquillas de espuma. Y déjame que te remache sonrisas de hierro, de esas que disipan las brumas.
Y ya le pueden dar bien por culo a los fantasmas de la soledad.
Ojalá me quieras libre, ojalá me quieras.
Duerme conmigo, si eres piedra da igual, yo seré pedregoso camino. Que mi cama está hecha donde no hay ventanas, donde las miradas tienen ganas.
Eso somos tú y yo, el cielo y el suelo, putadas y amor, pereza y desvelo, lija y terciopelo.
Es su bandera, es donde guarda, su nombre se llama Marea.
No me hagas ni puto caso si paso a tu vera vendiendo fracaso como si fuera hierba buena, aunque las gitanas guapas no lo vendan más barato en el rastro donde curan la tristeza.
Erámos parte del mismo colchón hasta que juró "No queremos más que nadie pa' que no corra ni el aire entre tú y yo"
Ayer puse el Sol a remojo, quise volver a ser el perro verde, hoy tengo los ojitos rojos, estuve bailando con la mala suerte.
Quédate, hasta el día que lluevan pianos quédate, hasta que yo de mi brazo a retorcer, y fóllame como si esta noche me fuera a comer las estrellas una a una.
Ponte el moño apretao sirena, que se joda el viento, rompe las orquillas de espuma. Y déjame que te remache sonrisas de hierro, de esas que disipan las brumas.
Y ya le pueden dar bien por culo a los fantasmas de la soledad.
Ojalá me quieras libre, ojalá me quieras.
Duerme conmigo, si eres piedra da igual, yo seré pedregoso camino. Que mi cama está hecha donde no hay ventanas, donde las miradas tienen ganas.
Eso somos tú y yo, el cielo y el suelo, putadas y amor, pereza y desvelo, lija y terciopelo.
Es su bandera, es donde guarda, su nombre se llama Marea.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Es increíble, te echo de menos.
Es increíble, llevamos apenas unas horas sin hablar, sin saber cómo estás, cómo te va todo. ¿Y sabes? Te echo de menos, necesito que me digas que estás aquí para todo, lo bueno y lo malo, y creo que no hace falta que yo te lo diga o te demuestre que yo si lo voy a estar, ¿verdad?Bueno, que eso, que te necesito a cada puto minuto de mi jodida existencia para hacerme un poquito más feliz. ¿No te gustaba tanto mi sonrisa? Pues tienes la capacidad de tenerla puesta todo el día, y si te digo la verdad no sé ni porqué, pero bueno, la cosa es que tú me haces feliz, es decir, que me encantas demasiado, así que no permitas que te eche de menos.
lunes, 10 de septiembre de 2012
R de Revolución, A de Actitud, P de Poesía.
Mi padre es el Sol, mi madre la Luna, mi hermano es el viento y el planeta Tierra mi cuna, mis únicos hijos son las frases que me invento, y mi mayor regalo es vivir este momento en el que siento que callar es un pecado capital. Yo vengo de un lugar onde decían que triunfar era imposible. Capaz de ver el castigo en la traición e un amigo, os digo que ahí fuera, hijos de puta, sólo miran su ombligo. Ya no me asombro de ver a los mismos revolviendo escombros, les veo llevar su orgullo a hombros. Yo me miré al espejo con los ojos de quien me odia y me sentí eufórica, porque todo es psicológico. ¿Tus hijos no van a clase porque escuchan rap? No hay porque preocuparse, tus hijos escuchan rap porque tienen clase. Callar también es gratis ¡eh! Triste, tu destino es el que tú elegiste. Mira, en final es para todos igual. Ante los tortazos de la vida este es mi elixir, existir es sentir, aquí sentir es escribir.
No queremos más que nadie para que no corra ni el aire entre tú y yo.
Quieto parao, no te arrimes, ya son demasiados abriles para tu amanecer desbocao, mejor que me olvides. Yo me quedo aquí a tender mi pena al sol, en la cuerda de tender desolación. Luego empezaré a coser te quieros en un papel y a barrer el querer con los pelos de un pincel. Y en cuanto acabó, de zurzir las heridas de las noche mal dormidas llegué yo, y le llené de flores el jergón para los dos, sin espinas de colores que se ríen de cuando llora y cuando no, las sulfatamos con nuestro sudor. Y me confesó, cuando quieras arrancamos que la línea de la mano lo leyó. Como te retumba el pecho, tranqui, sólo es mi maltrecho corazón, que se encabrita cuando oye tu voz, el muy cabrón.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Today I don´t feel like doing anything.
He hecho casi de todo; he aprendido y he desaprendido, me he tirado por no caerme, y me ha costado levantarme. Me han mentido por no saber confiar y he mentido por algún capricho. He odiado a quien más me importaba y he amado a quien menos me esperaba. He abrazado a algunos miedos de atrás, y he peleado con algún sueño. He perdido el tiempo, y no he podido recuperarlo. He pensado en dejarlo todo y olvidarlo, y lo he hecho. He besado a quien pensaba que quería, y me he engañado a mi misma, he deseado dormir todo el día o estar toda la noche en la calle. He hecho daño a esos cinco inseparables que se cuentan con los dedos, y he mandado a la mierda a la ignorancia por seguir poniéndome pesada. He aprendido que querer olvidar a alguien es pensar en él. He llorado y he sonreído por el mismo motivo. Me he hecho la dormida. He firmado algunas despedidas. Me he ido de casa dando un portazo y he vuelto sin estar arrepentida. Me he dado cuenta de que todo el mundo te hace daño, pero que hay gente por la que merece la pena pasarlo mal. He sido celosa. He seguido la teoría de los polos opuestos, y la he comprobado. He bebido y he fumado. Me han dado la razón. He esperado un algo durante horas, y ha merecido la pena. He pasado de largo y luego me he girado por arrepentirme. He insultado a personas y con un abrazo se ha pasado. He sido la mitad de algo especial. He diferenciado entre personas y gente. He echado de menos hasta quedarme ausente, y he echado de más a gente sin la que antes era incapaz de vivir. He dependido de alguien. He aprendido a comer sin mancharme toda la cara, aunque me siga costado, y a no sobrepasarme con el chocolate cuando estoy mal. He vuelto a reaparecer eso de sentir algo y se ha vuelto a ir. He dejado de tener frío por un abrazo y he tenido calor en pleno enero a las ocho de la mañana. He necesitado a una sola persona. He sentido escalofríos por una palabra, y he dejado el orgullo por los suelos por una persona. He dejado ir a alguien, porque acepté que algunas cosas están destinadas a no ser, aunque no haya renunciado a ello. He tanteado con mi mano el camino de tu espalda encontrando el tiempo perdido. He mandado a la mierda al destino. Me he equivocado mil veces y me han perdonado novecientas noventa y nueve. He estado horas discutiendo con mis padres y en menos de un minutos se me ha olvidado. He dicho no y me he equivocado, y también he dicho sí, también me equivoqué. He reconocido cosas irreconocibles, he ocultado la verdad por no joderlo todo o lo he dicho todo y he perdido la mitad de lo que tenía. He dejado de querer, o de pensar que lo hacía. He deseado, soñado, querido y odiado, abrazado, besado, peleado, cantado, bailado, mentido, perdonado, y sí, la he cagado también.Y sigo sin saber tomar una buena decisión.
martes, 28 de agosto de 2012
Vuelve septiembre.
Anuncios de los grandes almacenes anunciándolo desde hace 15 días. La vuelta a las madrugadoras y agotadoras mañanas ponen fin a estos tres meses en los que ha habido noches alargadas sin dormir hasta la mañana siguiente, tardes en la playa con nuestros amigos o viendo una película esa tarde de lluvia, días enteros jugando a las cartas en la piscina, dándonos un baño y otra vez vuelta a empezar, noches hasta las tantas hablando con alguien.
Las expresiones que hemos oído multitud de veces en esta temporada veraniega como "quiero rayos de sol", "tacatá" o "noche de estrellas" dan paso a las hojas esparcidas por el suelo arrancadas de los árboles con rabia por el viento, a guardar en el armario esos bikinis y bañadores que tanto hemos lucido para sacar de nuevo las sudaderas, los jerseys de cuello alto, los pañuelos y las bufandas de lana.
domingo, 26 de agosto de 2012
Sesenta segundos.
sábado, 25 de agosto de 2012
Y desde entonces miro constantemente el reloj.
Yo no escogí enamorarme de ti, pero la primera vez que te besé, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo, fue increíble. Y la hora exacta de ese beso eran las doce y diez, quité la pila del reloj, para que se quedara la hora detenida, para siempre, parada. El minuto exacto en el que me besaste está metido en un reloj, para siempre, y ya nunca sé que hora es.
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