miércoles, 16 de mayo de 2012

ASDFGHASDF.

Cuando nos dan las gracias, respondemos con un "de nada" de forma automática. Se ha convertido en una contestación tan corriente y habitual, que la mayoría de nosotros ni siquiera nos paramos a pensar en lo que significa cuando lo decimos. Las personas tienden a decir "te quiero" de la misma manera. Lo dicen a todas horas, a cualquiera, lo sientan realmente o no lo sientan. Lo dicen porqeu sí. Cuando las dos palabras que componen una de las frases más grandes y reales de nuestro idioma se usan de cualquier manera pierden su valor. Nosotros hemos hecho que pierdan valor. Hemos convertido un "te quiero" en un "de nada". Una expresión corriente. Una respuesta de cortesía. Una frase hecha. Un decir. Hablar por hablar. Habrá quien piense que el significado de algo así no varía aunque se use mal. Discrepo. Ahora cuando más digo o escucho las palabras "te quiero", peor suenan.

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